Escritores

En este blog escribiremos acerca de varios temas, sentimientos, situaciones, gustos, o más cosas aleatorias, siempre añadiendo una D al final si es Eduardo el que escribe, o una Q si es Raquel.
Esperamos que os guste :)

miércoles, 26 de octubre de 2011

Soñando en sueños

He soñado que soñaba que un tigre blanco me perseguía furioso, yo corría e iba cerrando puertas a mi paso en un intento de impedirle que entrase, pero el animal con ayuda de sus patas delanteras y con fuerza bruta golpeaba la puerta abriéndola sin complicación alguna, le miraba y sus grandes dientes blancos me atemorizaban... Varias veces me alcanzó saliendo vencedor en la persecución... Es ese el momento en el que siempre me despertaba e iba a contarle a mi madre la experiencia a la cual le daba el nombre de "pesadilla". Me volvía a dormir y de nuevo allí estaba el; figura de perfecto depredador, músculos tensos y aquel pelaje erizado.. En su rostro se formaban ligeras arrugas debido a la pose amenazante que adoptó su hocico. Sobre todo puedo recordar aquellos dientes que se dejaban ver en su mayor esplendor cuando su rugido aterrorizaba cuanto tenía cerca, haciendo vibrar todo a su paso.
En el sueño continuaba soñando, la misma escena se repetía... Siempre me despertaba cuando me daba la impresión de que el tigre iba a atacarme, salvo en una ocasión, esta vez permanecía dormida y el sueño continuaba...
Me vi allí, delante del tigre, frente a frente, y, sorprendentemente, este, no atacó, me quedé quieta mientras él me mantenía firme la mirada, poco a poco, el miedo fue desvaneciéndose hasta extinguirse...
Las sensaciones que estaba experimentado en el sueño se iban a los extremos; del terror, a la calma; de la alterada desesperación, a una tranquilidad absoluta; lo que temí unos segundos antes, en ese momento me estaba transmitiendo una total estabilidad, la densidad que se podía sentir debido a las energías negativas generadas en la anterior persecución eran completamente desagradables, y, al momento, pasó a transformarse dejando así un ambiente armónico y agradable.
La mente en blanco y la vista sumergida en esos bellos ojos oscuros de aquel tigre, que por lo pronto, ya no me atemorizaba.
Tan terrorífico resultó en un principio, y cuan hermoso le pude ver después.
Desperté y como ocurrió en las anteriores ocasiones, fui a la habitación de mi madre y empezaba a contarle la experiencia; le decía que en el momento de tener a dicho animal ante mis ojos, en un instante, vi mi reflejo, como si de un espejo se tratase, pero en el lugar de mostrar el rostro palpable, se dejaban ver las energías, toda emoción oculta en nuestro interior, el carácter, todo aquello que tras nuestros ojos se esconde, esos ojos cuya imagen siempre recordaré cuando necesite encontrar la tranquilidad o la calma que me aportaron en ese momento, permitiéndome aprender que un mal gesto o una mala contestación puede estar ocultando un "me siento solo",
un "ayúdame" e incluso ese "te quiero" que tan necesario es a veces.
Todo siempre dirigido hacia nuestra misma persona, pues muchas veces, cuando nos sentimos mal nos machacamos destacando nuestros defectos ante el espejo en el lugar de mirarnos
y recordarnos la preciosidad de nuestra figura y rostro.
Huir de nuestros sentimientos no soluciona absolutamente nada, escapar de lo que tarde o temprano tendremos que enfrentarnos no nos ayuda, pues llegar llegará, y en nuestras manos esta el buscar la sencillez y rapidez de que pase lo que en ese momento pueda estar perturbando
nuestras vidas y robándonos alguna que otra sonrisa.
De vez en cuando no estaría de más probar a escucharnos a nosotros mismos, quizás nuestro interior tenga múltiples cosas que decirnos, las cuales nos ayuden a conocernos cada vez más; si nuestros sentimientos están desequilibrados y no conocemos la razón, frente al espejo observa tus ojos y búscalo...
Igual la información no nos llega tan directa que nos deje percatarnos de que la estamos recibiendo en ese mismo momento, pero quizás logremos esa tranquilidad que nos aporta el mirarnos y saber que seguimos aquí, y sobre todo, que nos queremos, pase lo que pase, ante todo que seamos siempre los primeros que nos digamos a nosotros mismos que nos amamos
y nos aprobamos en toda circunstancia.
Podemos llegar a sorprendernos al darnos cuenta de que no somos conscientes de los tantos recursos que existen para continuar sonriendo,esquivando cada piedra que se interponga en nuestro camino, porque de un modo u otro siempre se puede pasar, rodeándola, saltándola
e incluso, a una mala, empujándola a fuerza bruta. De un modo u otro siempre hay varias opciones y tenemos el beneficio de poder escoger la que deseemos e ir moviendo los hilos de tal forma de que todo esté acorde con nuestra evolución.

Q

domingo, 25 de septiembre de 2011

Mereces ser feliz.. Quien quiere, puede

Hay días en los que en mi interior siento como la necesidad de hablar, de mantener una conversación con alguien, hablando de todo y de nada al mismo tiempo...
Esa especie de necesidad suele acabar frustrada por el hecho de creer que nadie va a querer entablar una conversación así, ya que suele aparecer el pensamiento de que quizás la otra persona pueda llegar a pensar que son una estupidez, tanto los temas tratados como quien los comenta, varias veces es por el miedo que nos crea el imaginar que la otra persona pueda pensar, o sentir un exceso de pesadez por verse posiblemente obligado a escuchar historias que aparentemente no llevan a ninguna parte, o simplemente porque pueda resultar repetitivo el diálogo expuesto.
El miedo es un freno bastante poderoso, nos impide ser nosotros mismos en muchas ocasiones y, aunque nos demos cuenta de ello, somos incapaces de quitarle ese poder, puede ser por simple ignorancia, pues podemos estar delante de una colección de distintas armas, las cuales nos indiquen el camino hacia el enfrentamiento contra esta energía, y no saber como podría ser el manejo más indicado de estas mismas, o quizás sea el terror que inevitablemente nace al imaginarnos la lucha contra algo que nos hace sentir ese cosquilleo cálido y desagradable que nos sube por todo el cuerpo, una emoción espeluznante que consigue que demos un paso atrás en el lugar de darlo hacia delante y así es como nos impide salir victoriosos del duelo.
Vencer al miedo es uno de los mayores retos conocidos, las batallas son constantes y nos da la impresión de que lacomplicación de las mismas cada día es más grande.
No deberíamos tener miedo a ser tal y como somos, pues ceñirnos a estar habitualmente retocando nuestrapersonalidad por cada persona o por las diversas circunstancias, termina por envolvernos en una burbuja de incertidumbre y desconcierto, pues al final no nos reconocemos ni nosotros mismos...
Hay un tiempo y un espacio para cada situación, y, en mi opinión, cuando más íntegros somos con nosotros mismos y con el resto del mundo es cuando nacemos, ese instante en el que vemos la luz por primera vez, un segundo en el que sentimos el aire, el frío o el calor del mundo de una forma directa, el tiempo pasa y nos da igual porque no conocemos el significado de la palabra "tiempo" desconocemos lo que es un reloj, el cúmulo de sentimientos repentinos que nos llena por dentro y el estado de sorpresa es tan grande que nuestro ser nos pide llorar y gritar como histéricos mostrando así nuestro desconcierto hacia el nuevo mundo que nos espera por conocer, no nos importa hacer ruido ni nos preocupamos por la forma que pueda adoptar nuestra cara al berrear y llorar con toda nuestra energía porque desconocemos todas las limitaciones que a la larga nos ponemos por temas de la sociedad y de estatus absurdos que no hacen más que limitar el proceso de evolución que nos lleva el alma.
No hay una sola persona en el mundo que no se merezca ser feliz, hasta el más despiadado lo merece, pues no se puede privar a nadie de ese sentimiento tan necesario como es el de la felicidad. La falta de esta puede crear desacuerdos emocionales que perturben nuestros actos, todos cometemos errores, y aunque hay personas que carezcan de escrúpulos, hemos de pensar que todo es por algo, ya sea educacional o por algún trastorno psicológico por el queactúan así, ese hecho no quiere decir que tengamos que negarnos a darles un voto de confianza, todo el mundo puede cambiar a mejor si se lo propone, principalmente se ha de tener la buena intención de hacerlo, y partiendo de ahí, con esperanza y sin pensar un solo segundo en rendirse, es posible lograrlo.
A lo largo de nuestras vidas han pasado muchas personas y algunas nos han podido dañar en mayor o en menor nivel, cada cual tiene sus experiencias y ha recibido el dolor de una forma o de otra, solo quien ha vivido el conflicto es conocedor de las emociones y de los sentimientos experimentados en dichas situaciones.
En estos casos quizás puede ser bueno aferrarse al llamado egoísmo, es decir, puede que parezca que una persona no merezca perdón de nadie por cometer actos degradantes, pero no es del todo así, pues tanto es el daño que esa persona te ha podido causar, que aparte de eso no has de darle el lujo de que sientas algo por dicha persona, pues el odio y la rabia es lo que le da el poder para seguir dañándote, no tienes que seguir torturándote cada vez que recuerdes las sensaciones que conociste en esos momentos... Aunque sea costoso debes quedarte con el hecho de que hoy por hoy sigues aquí, tienes que luchar por vivir en vida y no continuar con la esencia rota y moribunda, arrastrándola por donde pasas, si alguien te daña, simplemente mira sus ojos y busca el por qué, lo más seguro es que no lo encuentres, pero al mismo tiempo que busques esa respuesta le estarás preguntando indirectamente a ese pobre desgraciado que no sabe ser mejor persona, con el corazón en un puño y el sentir del romper de tu alma, espande todos sus esquemas,perdónale, apártalo de tu vida y sigue tu camino, pues no debes concederle el privilegio de que haya conseguido destrozarte la vida, no has de perder un solo segundo más, sonriele al dolor, pues el desconcierto que le harás percibir es el primer paso hacia la reconstrucción de tu felicidad.
Sé que es más fácil hablar que actuar, sé que no es sencillo lograr todo lo que uno desea ni olvidar o perdonar distintos tipos de casos, pero lo primero es querer, porque quien quiere, puede, y jamás debes rendirte, pues no debería existir la palabra rendirse en tu vocabulario, has de mentalizarte de que no conoces lo que es soltar la espada en pleno duelo, y si de un golpe se te escapa, saca nervio y enfrenta la vida con tus armas de hombre o de mujer, las tienes, solo que todavía no las has descubierto. Dale una patada al miedo, sonriele al corazón, dale un abrazo al niño que llevas dentro y juntos enfrentar la vida con energía positiva e infinita alegría. Mereces ser feliz.
Q

domingo, 18 de septiembre de 2011

No hay nada más grande que el amor

En las películas de amor el conflicto suele ser extremo, lo reflejan de un modo que nos resulta exagerado, pero en cierto modo está dentro de la realidad...
Cuando dan con la solución del problema inicial es cuando aparece el siguiente obstáculo, pues siempre hay algo que nos impide continuar, y en ocasiones, nos rendimos por no atrevernos a buscar el como atravesar ese bache...
En la idealización de un personaje como son los de las películas no se conoce el hecho de rendirse, de un modo u otro lo dan todo por llegar al fin que desean, que suele ser la felicidad junto a la persona a la que aman, y así, triunfa el amor...
¿Ficción? ¿O un aprendizaje tan impactante al cual, en ocasiones, preferimos ignorar? Permitimos que las diversas situaciones negativas nos frenen y la respuesta de ese por qué algo no funciona la tenemos dentro, y es porque nosotros mismos dejamos que se escape de nuestro alcance.
El mayor obstáculo tiende a ser el miedo y las dudas que nos causa este mismo, no nos entra en la cabeza que cuando alguien te hace sonreír con una sonrisa no existe nada ni nadie más, solo el aquí y el ahora, el momento en el que ves tus ojos reflejados en los suyos y su sonrisa deslumbrar con alegría, justo en ese instante es cuando tenemos delante la realidad, el hecho de que nadie es más que nadie cuando se trata del amor, y el problema está en que aunque tengamos ese letrero que nos indica este hecho, inconscientemente nos pasa desapercibido.

Q

viernes, 16 de septiembre de 2011

Si la vida te sonríe, no le des la espalda

Si la vida te sonríe, no le des la espalda, es probable que lo esté haciendo y ni siquiera te hayas percatado de ello, pues quizás te este dando el camino que te llevé a la felicidad, y aunque quizás no sea el que estabas esperando o el que más deseas en este momento, seguro que es el que cuya meta es la correcta, abrir los ojos es un aprendizaje, podrás ver los distintos puntos que tienes alrededor, pues el hecho de que lo negativo sea fuerte y abunde no quiere decir que no esté cerca lo positivo... Si algo no funciona, es tu deber cambiarlo tantas veces como sea necesario hasta que marche correctamente...
De la intención se salta al logro, por mucho que hayas intentado una determinada cosa, si no la has conseguido, o los resultados hayan resultado nefastos, no quiere decir que tengas que cesar en la lucha, pues quien la sigue, la consigue; el paso del tiempo tiene la capacidad de que las personas se paren a recapacitar, a pensar en sus fallos o en los aspectos de sus vidas que no les son de buen agrado, y así, cambiarlos, si te metes en una lucha, por algo o por alguien y con la espada no eres capaz de vencer, abre la mano y deja que caiga, quizás así puedas decantarte por otras armas y llegar así a la conclusión de que igual no era necesario ese tipo de filo...
Si quieres a alguien, ve a por esa persona, no te rindas ni dejes que un sentimiento se escape, puede que con una mirada no consigas su atención y te aferres a la desilusión, sin preguntarte si al robarle un beso lograrás que te mire y así sus ojos y los tuyos se encuentren y con ello, dos miradas, se conviertan en una sola...
Si tu deseo es cruzar al otro lado del río y no hay puente, ni barca, nadando, aunque por ello te mojes, conseguirás llegar...
De un modo u otro siempre hay posibilidades de conseguir tus propósitos, ahora, solo has de preguntarte si lo que tanto pides es lo que de verdad quieres...

Q

jueves, 18 de agosto de 2011

Delirios de un somnoliento

Dos y media de la mañana, hora de acostarse. Apago todo lo necesario en mi habitación: luz, ventilador y dejo apagando el ordenador mientras, como cada día, o mejor dicho, cada noche, voy a apagar el router al salón. Todo iba sin cambios hasta que algo, no un sonido ni un movimiento, seguramente una locura mía, me ha hecho salir a la terraza.
Salir ahí ha sido quizás la decisión más insignificante y a la vez la más gratificante que he tomado. Fuera, sin mirar alrededor me he dirigido directamente a mirar a la calle. Todo era igual que siempre, no es la primera vez que veo esa calle de noche. Pero, con únicamente el canto de un grillo como ruido ambiente, he girado el cuello. He mirado hacia mi izquierda y me he dado cuenta de que nunca me había percatado de los edificios que hay al otro lado del río desde mi ventana; siempre he mirado únicamente a los edificios de enfrente, lo que más cerca está. Esto me ha hecho pensar, en nada en concreto, pero me ha hecho sonreír, y es lo que más valoro. Miro entonces hacia arriba, hacia el cielo, para vez únicamente dos estrellas, los dos únicos puntos brillantes que conseguían vencer a la abundante contaminación lumínica de la ciudad. Mientras contemplaba cómo permanecían quietas mientras las nubes las escondían para más tarde destaparlas, un relámpago ha desviado mi atención nuevamente hacia la izquierda, sacándome de mi ensimismamiento. Tras la molesta interrupción he vuelto a embelesarme en el cielo, cuando varios relámpagos más han ido, cada vez menos, desviando mi atención hacia ellos. Ha sido la primera vez que he conseguido ignorarlos cuando, cerca de unade las dos estrellas, ha pasado una estrella fugaz.
Es simplemente una tontería de un somnoliento crío, pero me gusta sacar conclusiones de todo y relacionarlo, por lo que de aquí aprendo que cuando consigues ignorar todo aquello peligroso o inútil que intenta distraerte, puedes llegar a ver o vivir cosas realmente bellas, realmente bonitas.

D

viernes, 12 de agosto de 2011

Pensamientos

La soledad, es curiosa, en ocasiones ansiada, en otras temida, si estamos solos, creemos querer gente alrededor, la buscamos, y una vez estamos entre una multitud, solo pensamos en quedarnos a solas de nuevo... ¿Dónde está la lógica? No la hay... ¿La vida es ilógica? busca su equilibrio, si, pero no podemos darle un sentido que podamos entender con facilidad. Así como los estados de ánimo que cambian y en ocasiones no sabemos ni como ni por qué nos sentimos a cada momento, el rostro o las formas de actuar nos cambian sin que seamos conscientes de ello, así como haber pasado un día agradable y terminar con el sentimiento que nos producen las "rayadas", quizás sea porque se ha terminado el rato agradable que hemos pasado, o por el cansancio que lleva nuestro cuerpo, o.. simplemente... nos apetece sentirnos así, sin razón ni explicación, tener la necesidad de gritar, fruncir el ceño y apretar los labios, que nos pregunten que qué nos pasa y la pregunta nos frustre aún más, por lo que pasamos directamente a la bordería, quedamos como unos cretinos, pero no podemos evitarlo...
Querer a alguien no nos obliga a estar todo el tiempo diciéndoselo, o estar dándole besos y abrazos a cada rato... Si nos apetece, bien, pero si no... ¿De verdad creéis que aporta algo dar un abrazo que no es sincero? pues no, todo lo contrario, cerramos un círculo de energías negativas, así como decir o no decir lo que realmente pensamos o sentimos... Nos puede crear afonías, enfados, un desagrado hacia nuestra misma persona tan extremo que de la rabia que enade nuestro ser no podamos evitar el echarnos a llorar, ponernos a gritar y a patalear como si de un niño que no ha conseguido su juguete se tratase.
Lo cierto es que dicen que nunca debemos perder al niño que llevamos dentro, pero realmente, nadie lo pierde, aunque le ocultemos con una máscara a la que llamamos "madurez", y, realmente, ¿Qué es eso de la madurez? ¿Saber mantener la compostura en ciertos lugares o en
distintas ocasiones? Hay momentos y momentos, y si disfrutar de el momento con alegría y felicidad haciendo lo que nuestro alma nos pide, gritar, saltar, reír... Qué importa, lo que nos salga, hay momentos para ello, y si ser así es ser "inmaduro" "infantil" "crío" o "niñato"
pues bueno; las etiquetas que nos pone la sociedad van y vienen, pero al final lo único que importa es que nos sintamos bien con nosotros mismos, y si eso implica que nos den de imbéciles, pues merece la pena, las personas que nos quieren y nos conocen ya están ahí para saber como somos, nadie es quién como para juzgar a otra persona, quien te quiera, estará a tu lado, y quién no, aire...
En mayor o menor nivel todos tenemos ese pequeñín que nos pide ir a jugar y a pasárnoslo bien, y hay veces que sin quererlo sale, actuando por instintos caprichosos o distintos a lo habitual.
Hay etapas y etapas en nuestras vidas, algunas mejores, otras peores... Qué importa, si todas pasan...
¿Conclusión? Dejar que la vida pase como se le antoje, aguantando todo lo que nos eche y seguir así hasta que nos muramos y volvamos a empezar una y otra vez hasta aprender lo que pensamos que es imposible de saber, porque nadie nos dice qué es lo que tenemos que ver en esta vida ni nos viene en una carta escrito el aprendizaje que debemos sacar.
Miles de dudas, preguntas sin respuesta, comernos el coco todo lo que podemos y más, y que eso no nos lleve a ninguna parte, un círculo vicioso que no tiene ni principio ni fin, vueltas y vueltas que nos sumergen en un mareo desagradable al qe al final terminamos por habituarnos.
¿De qué valen los sentimientos hacia una persona? en serio ¿para qué nos enamoramos? ¿para sufrir? ¿para volver al mismo círculo vicioso? ¿Por qué todos dicen que amamos a quien no nos ama y no podemos amar a quien nos ama? ¡Pues porque nos gusta sufrir! es que en el fondo todos somos masocas perdidos ¿o qué? nos apasionan los retos, buscamos las negativas para luchar por la afirmativa, y así sobrevivimos en esta mierda de vida, porque sin retos no le damos
interés alguno, y así seguimos hasta que por fin logramos lo que tanto nos ha costado conseguir, y resulta, que cuando lo tenemos, o ya no lo queremos, o otra movida cercana nos llama la atención de tal forma que nos olvidamos de todo otra vez por ir a por ello, y de nuevo la misma
historia... Por favor... somos caprichosos y egoistas, ¡No nos sabemos conformar con nada! Siempre queremos más y más, lo que no tenemos es lo que nos atrae, ¿y por qué no abrimos los ojos para ver lo que tenemos? pues porque en el fondo ya lo sabemos... y quizás no le demos
valor alguno hasta que lo perdamos...
Es un simple modo de sobrevivir, de no morirnos en aburrimiento ni caer en la famosa rutina, en tantos días que tenemos de vida, los vividos y los que nos quedan por vivir. Si lo pasamos mal, no nos concentramos en lo que podemos hacer para pasar el rato ni en que los días parecen todos iguales, no hay tiempo para el aburrimiento, y si lo pasamos bien... se nos pasa el tiempo y es agradable... pero a lo bueno nos acostumbramos con rapidez, a lo malo... no tanto, por eso nos parece que el tiempo es eterno cuando nuestro corazón llora, y no es que sea eterno, el tiempo pasa del mismo modo, solo que no lo vemos... Caemos en depresión y hay veces que deseamos incluso morirnos, siempre exagerando toda situación...
Al final, después de buscar por todas partes una razón para vivir, o una situación para pasar otra etapa más, podemos decidir acomodarnos a una situación... y nos lo permite la vida misma, hasta que decide decir basta y lo cambia todo de un golpe, y ahí empezamos a vivir de
nuevo... Hay un equilibrio ilógico y extraño, pero lo hay.
No sé apenas respuestas a muchas de mis preguntas, no sé cual es la razón por la que estoy justo aquí en este mismo momento, ni por qué pasa todo lo que pasa, no sé como debo o debería actuar a cada momento, no sé como complacer a la gente que tengo alrededor, no sé qué es lo
que debo aprender, pero lo que si se es que en esta vida, queremos lo que no tenemos, sabemos lo que tenemos, pero no le damos importancia alguna hasta que no lo perdemos, y es entonces cuando nos lamentamos por ser tan estúpidos de no valorar lo que hemos tenido siempre al
alcance y nos ha dado igual...

Este escrito no tiene un tema fijo, no me he basado en pensar en una única cosa, simplemente he dejado llevar mis pensamientos pasándolos a la pantalla por medio de letras y he ido acomodando frases, todo esto no es más que el reflejo de la incertidumbre que siento, de lo confusa que estoy en todo momento, de no saber por donde ni como tirar.
Siempre enterrada entre interrogantes a los que nunca llego a darles una respuesta...

Q

jueves, 28 de julio de 2011

Sobre todo y ante todo, sinceridad.

Tantas son las veces que he tenido presente la frase de "de valientes es sonreír cuando el corazón llora" que no hay ocasión en que no vea cuan absurdo es ese conjunto de palabras...
Pues no hay valor alguno en el hecho de fingir de ese modo, y lo cierto es que de cobardes es intentar esconder lo que el corazón siente.
No hay mayor valentia que la capacidad de poder reír cuando tienes ganas de hacerlo y de llorar cuando sientes que tu alma lo necesita, y aunque cubramos nuestro rostro con una máscara alegre, si nuestro interior trasmite tristeza, no hay sonrisa que logre ocultarlo.

Q