He estado leyendo detenidamente algunos de los comentarios que redactan las personas que han ido a comer a la “GASTROSIDRERIA EL TRASGO”, y he de decir, que como en la mayoria de los restaurantes, hay un fifty fifty entre comentarios positivos y negativos, hasta ahí, todo normal, pero dicho sea, que los presentes en las páginas webs, son los que podemos ver, porque sé de primera mano, por haberlo visto con mis propios ojos, que los comentarios negativos y que llevan claramente la razón, los borran, ¿Por qué? ¿Acaso se les abraza el miedo?, y bueno, las contestaciones a las otras opiniones que desfavorecen al Restaurante, que el presunto jefe debe considerar que no tienen razón ni fundamento, se distingue una clara denotación por la "humildad" del camarada de este Restaurante en las palabras que teclea.
La evolución y degradación de comercios durante el paso de los años, ha sido alabada y criticada, en este caso, pondré el ejemplo de múltiples abucheos a la esclavización y explotación en distintos empleos, y mencionando esto, mi intención con estas palabras es hacer un llamado a las voces de la justicia ciudadana, porque quién ha de poner freno, no lo hace, aquí estamos las personas de a pie para alzar la voz y que sea escuchada, digamos BASTA al constante pisoteo que recibe el empleado, las crisis NO es una escusa para todo, porque somos trabajadores, no cucarachas.
Dicho esto, procederé a contaros nada más que un poquito sobre este restaurante.
Parece ser, que el susodicho dueño del Restaurante optó por ampliar sus dotes creativas ante la restauración, y para ello, decidió ir a una Escuela de Hostelería en busca de personal, presuntamente aprovechándose de chavales que salen con ganas e ilusión por aprender, trabajar y evolucionar como Hosteleros. Por lo tanto, la Escuela, les mandó a las personas que les parecía que podían estar más cualificadas para desempeñar un buen trabajo en un Restaurante de ese tipo, ya que parecía ser una perfecta oportunidad para salir al mundo “real” como trabajadores.
Los Alumnos de la Escuela pasaron por la protocolaria entrevista de trabajo, y tras ella, por un periodo de prueba, dicho periodo, pareció no ser suficiente, ya que tres días de trabajo gratuito no deben bastar para ver si una persona es, o no es apta para cierto puesto de trabajo, por lo tanto se les encomendaron dos meses de prácticas, por supuesto, sin cobrar siquiera lo correspondiente de las propinas. Transcurridos esos dos meses, a estos cuatro o cinco alumnos se les pidió que se ofertasen como voluntarios para limpiar el nuevo local de 600m a doble altura; con una labia desconcertante y dando varios rodeos, el susodicho consiguió hacerles aceptar este trabajo de otros dos meses de duración, los alumnos quedaron totalmente sorprendidos al ver que lo que este señor denominaba “limpiar”, era también rascar las abundantes maderas, barnizarlas, etc... Y no siendo suficiente tal sorpresa, que más se abrieron sus ojos al descubrir que el trabajo de 10 a 12 horas diarias lo estaban desempeñando sin cobrar 1€, pues la presunta persona que les mandaba, se debía de pensar que era suficiente el darles 20€ euros para todos y que fuesen cada día a comer al McDonald, y convenciéndoles de que lo que hacen, es para que sepan donde se encuentran los enchufes a la ahora de trabajar.
Estas personas, al ser nuevas en el mundo del trabajador, no les quedó otra que callarse y tragar con todo, puesto que tenían el miedo metido en el cuerpo de que después de todo lo realizado en las pruebas, las prácticas y en el local, se quedasen sin el puesto de trabajo, y no siendo eso suficiente, sino que vivían con la frase que continuamente se les repetía “Los empleados deberían pagarme por dejarles trabajar en mi Restaurante”.
Tras unos largos meses trabajados, por fin llegó el día del prometido contrato, a ese día, dos de los alumnos fueron despachados, siendo informados por otra persona que no era la que tenía que dar la cara, recibiendo las razones más absurdas y sin fundamento que te puedas echar a la cara, y lo peor... Se fueron con el peor de los castigos, hundidos, desilusionados, y enrabiados por el simple hecho de que nadie se dignó siquiera a darles un triste gracias. Y yo me pregunto... ¿Qué clase de persona tiene el valor de arrebatar la ilusión a chavales emprendedores, que lo único que quieren es crecer como personas, y en este caso, como Hosteleros?
Otra de las alumnas, se la jugó a no limpiarle el restaurante, y esperar la prometida llamada que recibiría a la apertura del restaurante, una llamada, que jamás llegó...
Dos de las Alumnas lograron el contrato, un presunto contrato de 24 horas semanales, trabajando realmente una media de 50-60Horas semanales, cobrando lo estipulado en el contrato prorateado, 700€.
Estuvieron trabajando unos 6 meses, en los cuales tuvieron múltiples conversaciones con el presunto jefe, recibiendo nada más que promesas que este jamás cumplía; dicho señor se las ingeniaba para darle mil vueltas a las palabras, y conseguir así que las chicas permaneciesen calladas, y que estas siguiesen trabajando, sin ningún tipo de cambio a mejor.
A día de hoy, dicho restaurante permanece cerrado desde Enero, y los empleados a la espera de cobrar sus sueldos, recibiendo unicamente la presunta frase de “Si quieres, denuncia a la empresa”. Los ex-empleados siguen luchando por el reclamo de lo que es suyo, y actualmente, este señor se dedica a esconderse, huirles, y a echarles de malas maneras del Restaurante.
Escoria como la citada anda suelta, y por mi parte, considero que en estos tiempos es altamente, indignante.
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