Escritores

En este blog escribiremos acerca de varios temas, sentimientos, situaciones, gustos, o más cosas aleatorias, siempre añadiendo una D al final si es Eduardo el que escribe, o una Q si es Raquel.
Esperamos que os guste :)

jueves, 28 de julio de 2011

Sobre todo y ante todo, sinceridad.

Tantas son las veces que he tenido presente la frase de "de valientes es sonreír cuando el corazón llora" que no hay ocasión en que no vea cuan absurdo es ese conjunto de palabras...
Pues no hay valor alguno en el hecho de fingir de ese modo, y lo cierto es que de cobardes es intentar esconder lo que el corazón siente.
No hay mayor valentia que la capacidad de poder reír cuando tienes ganas de hacerlo y de llorar cuando sientes que tu alma lo necesita, y aunque cubramos nuestro rostro con una máscara alegre, si nuestro interior trasmite tristeza, no hay sonrisa que logre ocultarlo.

Q

domingo, 24 de julio de 2011

Abre los ojos

A veces, para darse cuenta de las situaciones complicadas que nos rodean nos ha de estallar la realidad en la cara y así empezar por atrevernos a abrir los ojos y darnos cuenta de lo que de verdad vale la pena, ¿De qué valen las fiestas y los desfases si al final puedes terminar en una habitación, en la que la soledad te atormenta castigando cada minuto que pasa?, el tiempo sigue avanzando y al final cuando ni siquiera el sueño puede salvarte terminas pasando el tiempo pensando, lo que nos lleva a dos posibles finales, la dulce locura, la cual te lleve al trastorno, la que nos lleva a terminar transformando la realidad en otra totalmente distinta, o despertar y empezar a afrontar la vida de una vez por todas...
En nuestras manos está la decisión de nuestro destino, de nada vale lamentarse ni quejarnos por lo lejana que hoy podamos ver la felicidad, quien quiere ¡puede! y no importa lo duro que haya podido ser nuestro pasado, lo duro que pueda parecer el presente ni lo aterrador que nos resulte el futuro, aferrarnos a las malas situaciones que hemos vivido es como quedarse tirado en un callejón sin salida en el que por mucho que queramos ver lo que tenemos delante, la oscuridad no nos lo permite, ojos cerrados o abiertos, ¿qué importa? si el negro predomina todo el tiempo...
Debemos decir basta, levantarnos y andar, buscar esa luz que nos permita ver dónde estamos, y una vez lo sepamos debemos comenzar a poner las cartas sobre la mesa, buscar todos los caminos posibles hasta dar con el correcto, salir de ese agujero negro en el que nos encontramos, romper la espiral que nos lleva una y otra vez al punto de partida y coger así la vida con fuerza.
Drogas.. Alcohol.. lo cierto es que estamos cansados de escuchar una y otra vez consejos, charlas o advertencias sobre esos temas, pero ¿por qué?... pues porque lo sabemos todo ya, somos conscientes de lo que hay y de las consecuencias que nos puede traer, pero tal y como lo sabemos, nos da igual...
Probamos, sentimos y experimentamos los efectos que nos produce el meternos todo eso, en ocasiones terminaremos con un cuelgue de preocupar, y en otras con la sensación de haber pasado uno de los días más gozados de la historia... Las palabras no valen para nada, podemos escuchar y que no sirva de mucho, pues al final haremos lo que nos venga en gana, pues en nuestras manos está el optar por unas cosas o por otras, y así hasta que la vida decida darnos ese bofetón que nos haga entrar en razón, pero, esto es como todo, puede que un día llegue, y sea demasiado tarde, y entonces es cuando nos preguntamos si han merecido la pena esos pocos días que pasarán factura en su debido momento, y es que en esos días no nos apetece pararnos a pensar que por ese camino puede esperarnos una vida demacrada, una vida en la que nos veamos completamente aislados, solos, apartados del mundo real... saber que la muerte no es lo peor que hay, que estamos muertos en vida, el vivir queriendo morir porque te miras al espejo y no te ves a ti, cuando no sabes ni quien eres y continuamente te atormente el recuerdo de los días en que pudiste decir "no", pero no lo hiciste...
Día tras día llamar a la muerte, amarla y desearla, pero no tener valor a abrirle la puerta... Confusión... Duda... Odio... Rabia... Lamento...
¿Merece la pena estar luchando, aunque lo hagas de manera inconscientemente, por un futuro así?
Yo creo que no...

Q

lunes, 18 de julio de 2011

Prohibido por causar dolor.

Ignorarlo es imposible, porque duele, porque ya he experimentado esta absurda sensación muy intensamente, y porque una vez la creía superada vuelve a resurgir.
Pero prohibírtelo es egoísta y, como ya comprobé, no causa nada más que problemas, o incluso más dolor.
Entonces, cuando ninguna de las dos opciones que tengo es factible, ¿qué hago?
Es más, me produce dolor algo que nadie entendería, no sé por qué. No es tan raro querer tener a quien amas a tu lado el mayor tiempo posible, intentando evitar cualquier cosa que te quita un segundo de estar a su lado.
Y dolía, demasiado, saber que poco a poco, aunque fueran segundos, se iban restando de la vida de la persona que amas, y para evitar ese sufrimiento, lo prohibí. Pero tampoco resultó exitoso, pues se desenvolvió en mentiras, engaños, sufrimiento y discusiones.
La pregunta es, ¿cuál es el límite de sacrificio cuando amas a alguien? Porque esta tontería, supongo que lo sobrepasa.


D

Aunque pasemos la página y la vida avance, el primer amor jamás se olvida...

Y no siento nada porque para sentir es necesario el corazón, y es que ya no lo tengo conmigo, porque un día me lo robaste y ahora que ya no le quieres más él no puede, y tampoco quiere volver, le digo “ven” y me dice que jamás encontrará lugar mejor que en el que está, buscando tu cercanía, tu mirada y tu cariño aunque sea constantemente rechazado y despreciado él continuará siguiendo tus huellas, ilusionado y esperanzado, confiado e ingenuo, no se rinde, él te quiere, hoy, cegado, luchará sin rendirse, esperará y te mirará llenito de amor hasta que un día se pare y piense, percatándose así de la situación, quizás sin querer, y, con, o sin perdices, pensará en pintar ese punto que hasta ahora resultó ser seguido, como final.


Q

sábado, 16 de julio de 2011

Cuando los momentos merecen ser recordados. Salamanca.

No fue hace demasiado tiempo cuando treinta personas desconocidas estaban reunidas en una misma sala, analizando al resto, preguntándose cómo serían y con quién se relacionarían más.
En catorce días hemos podido experimentar risas, aburrimiento, sueño, alegria, tristeza, y muchas más cosas que todos hemos vivido juntos.
¿Y qué ha sido lo más increíble del campus? pueden preguntarme.
Sin duda la respuesta es el que haya conseguido reunir a estas 33 personas tan magníficas e increíbles en un solo lugar.

Gente de todos lugares, amigos de múltiples procedencias, pero un mismo sentimiento de amistad.
Te das cuenta de lo importante que es esa gente en el momento en el que lloras en la despedida, en el momento en el que te da igual que el resto de personas te mire mientras sigues derramando lágrimas en el bus.
Pero, ¿cómo no hacerlo si te están separando de los mejores?
Desde las largas charlas hasta los juegos y las noches en las habitaciones han sido grandes momentos gracias a vosotros, y me aterra la idea de no poder ver más a los que han llenado estos 14 días.

Se me hace raro no tener la identificación colgada al cuello, no tener chistes de Batman, trenes y patatas, arroz, cartelitos de ironía y demás. ¿Qué haré mañana cuando me levante y no tenga que salir de la habitación 001 ir a la 006, para luego quedar con todos y desayunar?
Sed todos felices, no os olvideis de este campus, yo no lo haré, y sobre todo...
Seguid siendo frikis, amigos míos :)


D

domingo, 3 de julio de 2011

Cuando ocurre y te sientes feliz.

Tras mucho tiempo de calma, tras una larga tranquilidad, cuando todo parecía estar inalterable, era inevitable, aunque inesperado, que llegara una tormenta. Y ahora me tocaba, mi tempestad ha llegado.
Me consideraré un chico con suerte, considerando que todos los sentimientos que este temporal levanta son agradables, a veces incluso placenteros. Y es que me estoy acercando a un mundo que ya había conocido, con unas sensaciones similares, aunque matices perceptibles... quizás sea que vuelvo a rozar el amor, y uso el quizás por quitarle importancia, o por miedo a querer reconocerlo del todo.
Pero, ¿cómo podría no estar enamorado cuando he pasado últimamente con esa persona las mejores sensaciones que he sentido hasta ahora desde hace medio año?
Y ha sido hoy, al besarnos bajo la mirada de los peces, en ese lugar vacío, cuando la chispa a acabado de saltar.
¿Y qué si no puedo reprimirlo?.
Las consecuencias no son decisión mía.



D