Y no siento nada porque para sentir es necesario el corazón, y es que ya no lo tengo conmigo, porque un día me lo robaste y ahora que ya no le quieres más él no puede, y tampoco quiere volver, le digo “ven” y me dice que jamás encontrará lugar mejor que en el que está, buscando tu cercanía, tu mirada y tu cariño aunque sea constantemente rechazado y despreciado él continuará siguiendo tus huellas, ilusionado y esperanzado, confiado e ingenuo, no se rinde, él te quiere, hoy, cegado, luchará sin rendirse, esperará y te mirará llenito de amor hasta que un día se pare y piense, percatándose así de la situación, quizás sin querer, y, con, o sin perdices, pensará en pintar ese punto que hasta ahora resultó ser seguido, como final.
Q
No hay comentarios:
Publicar un comentario