Dos y media de la mañana, hora de acostarse. Apago todo lo necesario en mi habitación: luz, ventilador y dejo apagando el ordenador mientras, como cada día, o mejor dicho, cada noche, voy a apagar el router al salón. Todo iba sin cambios hasta que algo, no un sonido ni un movimiento, seguramente una locura mía, me ha hecho salir a la terraza.
Salir ahí ha sido quizás la decisión más insignificante y a la vez la más gratificante que he tomado. Fuera, sin mirar alrededor me he dirigido directamente a mirar a la calle. Todo era igual que siempre, no es la primera vez que veo esa calle de noche. Pero, con únicamente el canto de un grillo como ruido ambiente, he girado el cuello. He mirado hacia mi izquierda y me he dado cuenta de que nunca me había percatado de los edificios que hay al otro lado del río desde mi ventana; siempre he mirado únicamente a los edificios de enfrente, lo que más cerca está. Esto me ha hecho pensar, en nada en concreto, pero me ha hecho sonreír, y es lo que más valoro. Miro entonces hacia arriba, hacia el cielo, para vez únicamente dos estrellas, los dos únicos puntos brillantes que conseguían vencer a la abundante contaminación lumínica de la ciudad. Mientras contemplaba cómo permanecían quietas mientras las nubes las escondían para más tarde destaparlas, un relámpago ha desviado mi atención nuevamente hacia la izquierda, sacándome de mi ensimismamiento. Tras la molesta interrupción he vuelto a embelesarme en el cielo, cuando varios relámpagos más han ido, cada vez menos, desviando mi atención hacia ellos. Ha sido la primera vez que he conseguido ignorarlos cuando, cerca de unade las dos estrellas, ha pasado una estrella fugaz.
Es simplemente una tontería de un somnoliento crío, pero me gusta sacar conclusiones de todo y relacionarlo, por lo que de aquí aprendo que cuando consigues ignorar todo aquello peligroso o inútil que intenta distraerte, puedes llegar a ver o vivir cosas realmente bellas, realmente bonitas.
D
Escritores
En este blog escribiremos acerca de varios temas, sentimientos, situaciones, gustos, o más cosas aleatorias, siempre añadiendo una D al final si es Eduardo el que escribe, o una Q si es Raquel.
Esperamos que os guste :)
jueves, 18 de agosto de 2011
viernes, 12 de agosto de 2011
Pensamientos
La soledad, es curiosa, en ocasiones ansiada, en otras temida, si estamos solos, creemos querer gente alrededor, la buscamos, y una vez estamos entre una multitud, solo pensamos en quedarnos a solas de nuevo... ¿Dónde está la lógica? No la hay... ¿La vida es ilógica? busca su equilibrio, si, pero no podemos darle un sentido que podamos entender con facilidad. Así como los estados de ánimo que cambian y en ocasiones no sabemos ni como ni por qué nos sentimos a cada momento, el rostro o las formas de actuar nos cambian sin que seamos conscientes de ello, así como haber pasado un día agradable y terminar con el sentimiento que nos producen las "rayadas", quizás sea porque se ha terminado el rato agradable que hemos pasado, o por el cansancio que lleva nuestro cuerpo, o.. simplemente... nos apetece sentirnos así, sin razón ni explicación, tener la necesidad de gritar, fruncir el ceño y apretar los labios, que nos pregunten que qué nos pasa y la pregunta nos frustre aún más, por lo que pasamos directamente a la bordería, quedamos como unos cretinos, pero no podemos evitarlo...
Querer a alguien no nos obliga a estar todo el tiempo diciéndoselo, o estar dándole besos y abrazos a cada rato... Si nos apetece, bien, pero si no... ¿De verdad creéis que aporta algo dar un abrazo que no es sincero? pues no, todo lo contrario, cerramos un círculo de energías negativas, así como decir o no decir lo que realmente pensamos o sentimos... Nos puede crear afonías, enfados, un desagrado hacia nuestra misma persona tan extremo que de la rabia que enade nuestro ser no podamos evitar el echarnos a llorar, ponernos a gritar y a patalear como si de un niño que no ha conseguido su juguete se tratase.
Lo cierto es que dicen que nunca debemos perder al niño que llevamos dentro, pero realmente, nadie lo pierde, aunque le ocultemos con una máscara a la que llamamos "madurez", y, realmente, ¿Qué es eso de la madurez? ¿Saber mantener la compostura en ciertos lugares o en
distintas ocasiones? Hay momentos y momentos, y si disfrutar de el momento con alegría y felicidad haciendo lo que nuestro alma nos pide, gritar, saltar, reír... Qué importa, lo que nos salga, hay momentos para ello, y si ser así es ser "inmaduro" "infantil" "crío" o "niñato"
pues bueno; las etiquetas que nos pone la sociedad van y vienen, pero al final lo único que importa es que nos sintamos bien con nosotros mismos, y si eso implica que nos den de imbéciles, pues merece la pena, las personas que nos quieren y nos conocen ya están ahí para saber como somos, nadie es quién como para juzgar a otra persona, quien te quiera, estará a tu lado, y quién no, aire...
En mayor o menor nivel todos tenemos ese pequeñín que nos pide ir a jugar y a pasárnoslo bien, y hay veces que sin quererlo sale, actuando por instintos caprichosos o distintos a lo habitual.
Hay etapas y etapas en nuestras vidas, algunas mejores, otras peores... Qué importa, si todas pasan...
¿Conclusión? Dejar que la vida pase como se le antoje, aguantando todo lo que nos eche y seguir así hasta que nos muramos y volvamos a empezar una y otra vez hasta aprender lo que pensamos que es imposible de saber, porque nadie nos dice qué es lo que tenemos que ver en esta vida ni nos viene en una carta escrito el aprendizaje que debemos sacar.
Miles de dudas, preguntas sin respuesta, comernos el coco todo lo que podemos y más, y que eso no nos lleve a ninguna parte, un círculo vicioso que no tiene ni principio ni fin, vueltas y vueltas que nos sumergen en un mareo desagradable al qe al final terminamos por habituarnos.
¿De qué valen los sentimientos hacia una persona? en serio ¿para qué nos enamoramos? ¿para sufrir? ¿para volver al mismo círculo vicioso? ¿Por qué todos dicen que amamos a quien no nos ama y no podemos amar a quien nos ama? ¡Pues porque nos gusta sufrir! es que en el fondo todos somos masocas perdidos ¿o qué? nos apasionan los retos, buscamos las negativas para luchar por la afirmativa, y así sobrevivimos en esta mierda de vida, porque sin retos no le damos
interés alguno, y así seguimos hasta que por fin logramos lo que tanto nos ha costado conseguir, y resulta, que cuando lo tenemos, o ya no lo queremos, o otra movida cercana nos llama la atención de tal forma que nos olvidamos de todo otra vez por ir a por ello, y de nuevo la misma
historia... Por favor... somos caprichosos y egoistas, ¡No nos sabemos conformar con nada! Siempre queremos más y más, lo que no tenemos es lo que nos atrae, ¿y por qué no abrimos los ojos para ver lo que tenemos? pues porque en el fondo ya lo sabemos... y quizás no le demos
valor alguno hasta que lo perdamos...
Es un simple modo de sobrevivir, de no morirnos en aburrimiento ni caer en la famosa rutina, en tantos días que tenemos de vida, los vividos y los que nos quedan por vivir. Si lo pasamos mal, no nos concentramos en lo que podemos hacer para pasar el rato ni en que los días parecen todos iguales, no hay tiempo para el aburrimiento, y si lo pasamos bien... se nos pasa el tiempo y es agradable... pero a lo bueno nos acostumbramos con rapidez, a lo malo... no tanto, por eso nos parece que el tiempo es eterno cuando nuestro corazón llora, y no es que sea eterno, el tiempo pasa del mismo modo, solo que no lo vemos... Caemos en depresión y hay veces que deseamos incluso morirnos, siempre exagerando toda situación...
Al final, después de buscar por todas partes una razón para vivir, o una situación para pasar otra etapa más, podemos decidir acomodarnos a una situación... y nos lo permite la vida misma, hasta que decide decir basta y lo cambia todo de un golpe, y ahí empezamos a vivir de
nuevo... Hay un equilibrio ilógico y extraño, pero lo hay.
No sé apenas respuestas a muchas de mis preguntas, no sé cual es la razón por la que estoy justo aquí en este mismo momento, ni por qué pasa todo lo que pasa, no sé como debo o debería actuar a cada momento, no sé como complacer a la gente que tengo alrededor, no sé qué es lo
que debo aprender, pero lo que si se es que en esta vida, queremos lo que no tenemos, sabemos lo que tenemos, pero no le damos importancia alguna hasta que no lo perdemos, y es entonces cuando nos lamentamos por ser tan estúpidos de no valorar lo que hemos tenido siempre al
alcance y nos ha dado igual...
Este escrito no tiene un tema fijo, no me he basado en pensar en una única cosa, simplemente he dejado llevar mis pensamientos pasándolos a la pantalla por medio de letras y he ido acomodando frases, todo esto no es más que el reflejo de la incertidumbre que siento, de lo confusa que estoy en todo momento, de no saber por donde ni como tirar.
Siempre enterrada entre interrogantes a los que nunca llego a darles una respuesta...
Q
jueves, 28 de julio de 2011
Sobre todo y ante todo, sinceridad.
Tantas son las veces que he tenido presente la frase de "de valientes es sonreír cuando el corazón llora" que no hay ocasión en que no vea cuan absurdo es ese conjunto de palabras...
Pues no hay valor alguno en el hecho de fingir de ese modo, y lo cierto es que de cobardes es intentar esconder lo que el corazón siente.
No hay mayor valentia que la capacidad de poder reír cuando tienes ganas de hacerlo y de llorar cuando sientes que tu alma lo necesita, y aunque cubramos nuestro rostro con una máscara alegre, si nuestro interior trasmite tristeza, no hay sonrisa que logre ocultarlo.
Q
domingo, 24 de julio de 2011
Abre los ojos
A veces, para darse cuenta de las situaciones complicadas que nos rodean nos ha de estallar la realidad en la cara y así empezar por atrevernos a abrir los ojos y darnos cuenta de lo que de verdad vale la pena, ¿De qué valen las fiestas y los desfases si al final puedes terminar en una habitación, en la que la soledad te atormenta castigando cada minuto que pasa?, el tiempo sigue avanzando y al final cuando ni siquiera el sueño puede salvarte terminas pasando el tiempo pensando, lo que nos lleva a dos posibles finales, la dulce locura, la cual te lleve al trastorno, la que nos lleva a terminar transformando la realidad en otra totalmente distinta, o despertar y empezar a afrontar la vida de una vez por todas...
En nuestras manos está la decisión de nuestro destino, de nada vale lamentarse ni quejarnos por lo lejana que hoy podamos ver la felicidad, quien quiere ¡puede! y no importa lo duro que haya podido ser nuestro pasado, lo duro que pueda parecer el presente ni lo aterrador que nos resulte el futuro, aferrarnos a las malas situaciones que hemos vivido es como quedarse tirado en un callejón sin salida en el que por mucho que queramos ver lo que tenemos delante, la oscuridad no nos lo permite, ojos cerrados o abiertos, ¿qué importa? si el negro predomina todo el tiempo...
Debemos decir basta, levantarnos y andar, buscar esa luz que nos permita ver dónde estamos, y una vez lo sepamos debemos comenzar a poner las cartas sobre la mesa, buscar todos los caminos posibles hasta dar con el correcto, salir de ese agujero negro en el que nos encontramos, romper la espiral que nos lleva una y otra vez al punto de partida y coger así la vida con fuerza.
Drogas.. Alcohol.. lo cierto es que estamos cansados de escuchar una y otra vez consejos, charlas o advertencias sobre esos temas, pero ¿por qué?... pues porque lo sabemos todo ya, somos conscientes de lo que hay y de las consecuencias que nos puede traer, pero tal y como lo sabemos, nos da igual...
Probamos, sentimos y experimentamos los efectos que nos produce el meternos todo eso, en ocasiones terminaremos con un cuelgue de preocupar, y en otras con la sensación de haber pasado uno de los días más gozados de la historia... Las palabras no valen para nada, podemos escuchar y que no sirva de mucho, pues al final haremos lo que nos venga en gana, pues en nuestras manos está el optar por unas cosas o por otras, y así hasta que la vida decida darnos ese bofetón que nos haga entrar en razón, pero, esto es como todo, puede que un día llegue, y sea demasiado tarde, y entonces es cuando nos preguntamos si han merecido la pena esos pocos días que pasarán factura en su debido momento, y es que en esos días no nos apetece pararnos a pensar que por ese camino puede esperarnos una vida demacrada, una vida en la que nos veamos completamente aislados, solos, apartados del mundo real... saber que la muerte no es lo peor que hay, que estamos muertos en vida, el vivir queriendo morir porque te miras al espejo y no te ves a ti, cuando no sabes ni quien eres y continuamente te atormente el recuerdo de los días en que pudiste decir "no", pero no lo hiciste...
Día tras día llamar a la muerte, amarla y desearla, pero no tener valor a abrirle la puerta... Confusión... Duda... Odio... Rabia... Lamento...
¿Merece la pena estar luchando, aunque lo hagas de manera inconscientemente, por un futuro así?
Yo creo que no...
Q
lunes, 18 de julio de 2011
Prohibido por causar dolor.
Ignorarlo es imposible, porque duele, porque ya he experimentado esta absurda sensación muy intensamente, y porque una vez la creía superada vuelve a resurgir.
Pero prohibírtelo es egoísta y, como ya comprobé, no causa nada más que problemas, o incluso más dolor.
Entonces, cuando ninguna de las dos opciones que tengo es factible, ¿qué hago?
Es más, me produce dolor algo que nadie entendería, no sé por qué. No es tan raro querer tener a quien amas a tu lado el mayor tiempo posible, intentando evitar cualquier cosa que te quita un segundo de estar a su lado.
Y dolía, demasiado, saber que poco a poco, aunque fueran segundos, se iban restando de la vida de la persona que amas, y para evitar ese sufrimiento, lo prohibí. Pero tampoco resultó exitoso, pues se desenvolvió en mentiras, engaños, sufrimiento y discusiones.
La pregunta es, ¿cuál es el límite de sacrificio cuando amas a alguien? Porque esta tontería, supongo que lo sobrepasa.
D
Pero prohibírtelo es egoísta y, como ya comprobé, no causa nada más que problemas, o incluso más dolor.
Entonces, cuando ninguna de las dos opciones que tengo es factible, ¿qué hago?
Es más, me produce dolor algo que nadie entendería, no sé por qué. No es tan raro querer tener a quien amas a tu lado el mayor tiempo posible, intentando evitar cualquier cosa que te quita un segundo de estar a su lado.
Y dolía, demasiado, saber que poco a poco, aunque fueran segundos, se iban restando de la vida de la persona que amas, y para evitar ese sufrimiento, lo prohibí. Pero tampoco resultó exitoso, pues se desenvolvió en mentiras, engaños, sufrimiento y discusiones.
La pregunta es, ¿cuál es el límite de sacrificio cuando amas a alguien? Porque esta tontería, supongo que lo sobrepasa.
D
Aunque pasemos la página y la vida avance, el primer amor jamás se olvida...
Y no siento nada porque para sentir es necesario el corazón, y es que ya no lo tengo conmigo, porque un día me lo robaste y ahora que ya no le quieres más él no puede, y tampoco quiere volver, le digo “ven” y me dice que jamás encontrará lugar mejor que en el que está, buscando tu cercanía, tu mirada y tu cariño aunque sea constantemente rechazado y despreciado él continuará siguiendo tus huellas, ilusionado y esperanzado, confiado e ingenuo, no se rinde, él te quiere, hoy, cegado, luchará sin rendirse, esperará y te mirará llenito de amor hasta que un día se pare y piense, percatándose así de la situación, quizás sin querer, y, con, o sin perdices, pensará en pintar ese punto que hasta ahora resultó ser seguido, como final.
Q
sábado, 16 de julio de 2011
Cuando los momentos merecen ser recordados. Salamanca.
No fue hace demasiado tiempo cuando treinta personas desconocidas estaban reunidas en una misma sala, analizando al resto, preguntándose cómo serían y con quién se relacionarían más.
En catorce días hemos podido experimentar risas, aburrimiento, sueño, alegria, tristeza, y muchas más cosas que todos hemos vivido juntos.
¿Y qué ha sido lo más increíble del campus? pueden preguntarme.
Sin duda la respuesta es el que haya conseguido reunir a estas 33 personas tan magníficas e increíbles en un solo lugar.
Gente de todos lugares, amigos de múltiples procedencias, pero un mismo sentimiento de amistad.
Te das cuenta de lo importante que es esa gente en el momento en el que lloras en la despedida, en el momento en el que te da igual que el resto de personas te mire mientras sigues derramando lágrimas en el bus.
Pero, ¿cómo no hacerlo si te están separando de los mejores?
Desde las largas charlas hasta los juegos y las noches en las habitaciones han sido grandes momentos gracias a vosotros, y me aterra la idea de no poder ver más a los que han llenado estos 14 días.

Se me hace raro no tener la identificación colgada al cuello, no tener chistes de Batman, trenes y patatas, arroz, cartelitos de ironía y demás. ¿Qué haré mañana cuando me levante y no tenga que salir de la habitación 001 ir a la 006, para luego quedar con todos y desayunar?
Sed todos felices, no os olvideis de este campus, yo no lo haré, y sobre todo...
Seguid siendo frikis, amigos míos :)

D
En catorce días hemos podido experimentar risas, aburrimiento, sueño, alegria, tristeza, y muchas más cosas que todos hemos vivido juntos.
¿Y qué ha sido lo más increíble del campus? pueden preguntarme.
Sin duda la respuesta es el que haya conseguido reunir a estas 33 personas tan magníficas e increíbles en un solo lugar.
Gente de todos lugares, amigos de múltiples procedencias, pero un mismo sentimiento de amistad.
Te das cuenta de lo importante que es esa gente en el momento en el que lloras en la despedida, en el momento en el que te da igual que el resto de personas te mire mientras sigues derramando lágrimas en el bus.
Pero, ¿cómo no hacerlo si te están separando de los mejores?
Desde las largas charlas hasta los juegos y las noches en las habitaciones han sido grandes momentos gracias a vosotros, y me aterra la idea de no poder ver más a los que han llenado estos 14 días.
Se me hace raro no tener la identificación colgada al cuello, no tener chistes de Batman, trenes y patatas, arroz, cartelitos de ironía y demás. ¿Qué haré mañana cuando me levante y no tenga que salir de la habitación 001 ir a la 006, para luego quedar con todos y desayunar?
Sed todos felices, no os olvideis de este campus, yo no lo haré, y sobre todo...
Seguid siendo frikis, amigos míos :)
D
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