Una frase que evoca una sonrisa, para que la siguiente palabra evoque un absoluto desmoronamiento, que el próximo acto de eleve hasta el cielo, y el último gesto te aplaste en el suelo.
En esa persona, cada cosa que haga te afecta, cualquier diminuto detalle puede hacerte la persona más feliz del mundo, o en su defecto, puede hundirte en lo más profundo en menos de un minuto. Y eso puede repetirse indefinidamente durante una conversación, y es quizás esa necesidad de actos que te alegran la que te impide zanjar la conversación en la cúspide de esa montaña rusa, porque piensas que tras llegar a la cima aun puedes intentar saltar más sin tropezarte, así que tientas, tientas sin tener en cuenta la gravedad.
Es por eso por lo que, la mayoría de las veces, nos es imposible ir a la cama con buen sabor de boca...
¿El mejor remedio? Bebe un vaso de agua...
D
Una letra basta para quitarle todo el encanto a tu entrada (que lo tiene) Revísalo, anda! Jajaja
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